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El Marketing Postal en la era de la web: una oportunidad

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El Marketing Postal abarca una gran variedad de materiales de marketing, como los folletos, los catálogos, las postales, las cartas de ventas y mucho más. Es utilizado por muchas empresas, debido a que se trata de una de las acciones de Marketing Directo más efectivas para llegar a clientes nuevos o existentes.

 

¿Cuál es el beneficio? A diferencia de otras formas de publicidad, en las que no estamos 100% seguros de que el mensaje llegue realmente a quien debe, con el correo postal podemos llegar directamente a nuestro target, estableciendo una comunicación uno a uno, comprobando quién es el destinatario, cuándo llega la entrega, cómo y a cuántas personas podemos llegar realmente.

 

Las ventajas del marketing postal

 

En una era en la que la web nos permite comunicarnos constantemente con cualquier persona del mundo, resulta extraño volver a hablar del correo ordinario. Pero a diferencia del email marketing este no compite con otros 12 correos electrónicos en un día, el marketing postal tiene menos competencia y además se presenta impreso, por lo que es más fácil para el destinatario leer el contenido.

Para crear una campaña de marketing postal verdaderamente eficiente, debemos comenzar por lo más básico: nos tenemos que preguntar qué queremos conseguir y cómo se comporta nuestra competencia. Aprendiendo lo que hacen, veremos si la comunicación funciona o si es lo suficientemente incisiva o convincente, sobre todo en productos similares a los que estamos vendiendo. La publicidad por correo tiene muchos beneficios:

  • Comunica directamente con el cliente, contiene información comercial clara, sin pasos añadidos;
  • Tiene costes bajos;
  • Permite a las PYME comunicarse como una gran empresa;
  • Tiene altas tasas de conversión;
  • Aporta resultados inmediatos y comprobables

Teniendo en cuenta que el marketing postal se encarga de todos los aspectos de la campaña, desde el diseño hasta el envío, hay al menos cuatro pasos a tener en cuenta cuando empezamos a pensar una estrategia.

 

1- Público Objetivo

 

La única forma de tener éxito con una campaña de marketing postal es asegurarse de llegar a las personas adecuadas (¡y saber dónde viven!). Las empresas a menudo parten de una base de datos de consumidores existente, pero el objetivo de crecimiento de esta manera será difícil de cumplir. Algunas empresas querrán apuntar a un objetivo adinerado, otras a familias numerosas. Todos, seleccionando los contactos adecuados, podrán llamar a su destinatario «por su nombre», actividad que ha demostrado ser altamente efectiva para el éxito de la publicidad.

Por lo tanto, el primer secreto a aprender es construir una lista de contactos en target que nos lleve a mejores resultados. Para garantizar el éxito, es útil contar con la ayuda de empresas de terceros que se ocupan del enriquecimiento de datos y que pueden rastrear nuevas direcciones correctas para nuestra oferta.

 

2- Llamar la atención con gráficos y contenidos

 

Es obvio que una carta bien estudiada a nivel gráfico llama más la atención que una comunicación insulsa. Debemos enfocar el contenido para que dé respuestas a las necesidades de nuestro consumidor, alejándonos completamente de recurrir a “engaños”: un ejemplo de esto es escribir a simple vista “urgente”, cuando no hay nada en la comunicación que justifique su uso.

 

3- Damos al target un motivo para que se interese por nosotros

 

¿El contenido de nuestro correo tiene una fuerte llamada a la acción? Podemos proponer una promoción, un código de descuento o un código de barras para usar en el sitio. Preparemos una oferta que realmente atraiga al cliente, aunque nos parezca exagerada. Siempre pensamos en perspectiva.

 

4- Control de resultados y la importancia del Seguimiento

 

Sí, podemos verificar la efectividad de nuestra campaña de marketing postal, incluso si es offline. Algunos estudios muestran que el retorno de la inversión se encuentra en un 4,4% frente al 0,12% de los correos electrónicos.

Parecen porcentajes muy bajos, pero como en toda acción de marketing se justifican a largo plazo: no todo el mundo se convencerá de comprar solo porque le hayamos enviado una postal a casa, es más, muchas veces contactamos un target que aún no está preparado. Por eso nunca hablamos de una única acción de marketing postal, sino de una estrategia real.

Por ejemplo, cuando sabemos que ha llegado nuestro correo, no debemos esperar mucho para contactar a nuestro target, ya que en unos días recibirá muchas más comunicaciones de otras empresas, y podemos correr el riesgo de que nuestro mensaje se olvide incluso antes de haberlo recibido. Un buen método en este caso podría ser una combinación de acciones: enviar un cupón o un folleto y una llamada de seguimiento a través de un software de telemarketing unos días después.

 

¿La comunicación postal también será efectiva en 2022?

 

Una interesante investigación publicada por Canadian Post ha demostrado que el marketing postal recibe un 20% más de respuestas que las comunicaciones en medios digitales y que los usuarios atraídos por este tipo de comunicación le dedican un 39% más de atención. El 47% de las personas visitan una tienda lo han hecho porque les ha llevado algún folleto o comunicación que han recibido por correo. Todo ello porque una campaña de este tipo parte de un cuidado particular en la selección del target.

 

Además, la publicidad por correo permite una alta capacidad de medición. Al añadir ofertas o cupones para presentar en la tienda, podemos controlar la respuesta a nuestra acción. Puede ser suficiente incluir una fecha de vencimiento para el uso del cupón, para tener también bajo control los envíos diferenciados que forman parte de nuestra estrategia.

 

La explosión del Big Data que hemos presenciado en los últimos años no solo se traduce en una comunicación online más efectiva, sino también en el resurgimiento de actividades que creíamos olvidadas, hoy en cambio cobran más fuerza que nunca gracias a los datos. La integración del correo ordinario y el digital solo puede traer beneficios: con el correo directo nos damos a conocer gracias a la gran atención que recibe mientras que con las actividades digitales captamos a nuestros usuarios cuando comienzan a recopilar información sobre nosotros.

 

La importancia del «contacto físico» sigue siendo alta, incluso en estos tiempos. Enviar un kit de bienvenida a un consumidor que acaba de comprar un producto de nuestra empresa, por ejemplo, le traerá satisfacción y generará la lealtad necesaria para una relación duradera en el tiempo. El marketing postal nos brinda la oportunidad de aplicar la creatividad a estas nuevas oportunidades que también se han abierto gracias a la hiperconexión: ¡no las dejemos escapar!

 

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